lunes, 14 de noviembre de 2016

En mi viaje hacia la sensatez

En mi viaje hacia la sensatez, me descubro entre la evasión, la desconexión, la risa enloquecida, los barbitúricos mentales y el deseo de felicidad, el estar, el ser.
Y en el camino se desata mi sombra, asombrada de ser percibida, reclamando amor. Negación, búsqueda de la luz, reconocimiento de desechos, náuseas, me acosan.
Y viajando hacia la realidad, llena de agobios, desgaste, miedos, sinsaber, dolor, el reencuentro de mi, fortaleza, consciencia, amor.
Corriendo hacia la luz sin huida.
Aceptando los pasos del camino.
Viéndome en todo, abierta a no ocultar, a no reprimir, a no ahogar, a no tapar sistemáticamente, a mostrarme, a dejarme ver, tal cual.
Luz y oscuridad, verdad.
Cuanta más verdad de mi, más presencia.

Y experimento que me sienta bien, que agradezco no tener que estar siempre fuerte y dispuesta. Permitirme pedir apoyo, acompañamiento, luz para el proceso, atención, cariño.
Eres fuerte hasta que dejas de serlo o estarlo. Y para recuperarte necesitas sentirte amada, mimada, requerida, poder expresar la necesidad.

Hay tanto por dejar salir...residuos de mi historia.
Ahora hasta amo mi ego, tan glorioso, diligente, vistoso a veces y otras tan escondido, pequeño. El ego que lleva mostrándome a mí misma toda una eternidad, con tanta claridad...hoy te lo agradezco, fiel secretario de mi esencia, trabajador incansable e insistente.
Cuánta belleza humana se despliega entre visiones, estados raros, pálpitos, emociones incontrolables, pesar, desesperanza para volver a esperar, teñidos, engaños, y también sonrisas, brillos, ternuras, sabiduría.
Viajando hacia la esencia, esta vez obligada para no escapar, descubro parajes derruídos, lúgubres, sin sol. Paisajes de luna negra de puro recogimiento. Lugares intermedios, tranquilos. Espacios desorientados, tristes, confundidos. Y momentáneos pasajes resplandecientes de luz intensa, de acuerdo, de recuerdo, de paz, amorosidad, armonía y serenidad.
Voy, recuperando mi voz, silenciosa o a gritos. Todo está bien, entrando y saliendo del lodo, del apego. Y tocando en breves instantes la luz del sol que se abre, luminoso, para sanarme, para que me de cuenta, para que corra de mis trampas, para que tome mi libertad y viva desde la consciencia, eternamente agradecida y renacida.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Respiro el miedo

Recojo la noche que remueve mis miedos. La observo. Dejo que lo que se mueve desde dentro se asome, sin huirlo.
Respiro el miedo, me abro y sobreviene el llanto. Me abrazo, deseando ser para mi niña, la mejor madre del mundo, sosteniéndola con mis manos. Envolviendo sus miedos del pasado, sus percepciones desubicadas, su tristeza, su sentirse pequeña en un lugar enorme, espacios de emociones excesivas, de autoridades gigantes para ella.


Aquí estoy, mi niña, estoy contigo, nunca voy a abandonarte. 

Pide, te escucho.
Llora, te acojo, te beso.

Y si te asustan los ruidos, el sonido del atardecer, los colores oscuros a través de la ventana, mira, observa, sin esconderte. Deja caer la noche con su fuerza en tu templo, en tu cuerpo. 

Respira, acúnate en mí, te abrazo, te sostengo.
Hoy despierto para ti el amor adulto que mereces. Respira, déjate amar fuerte.

Y en la oscuridad nocturna se encenderán las estrellas y brillará la luna. Y en tu hogar se iluminará una vela que representará tu esencia, ese brillo tuyo que olvidaste.

Y la noche devendrá silencio deseado, sueño, calma, y a lo lejos se verá, eterna, esa luminosidad nueva que muestra que ahora, te sientes profundamente amada.

VOLVER A UNO MISMO

A veces andamos seis pasos por delante de lo que en verdad podemos caminar. Y esa parte nuestra que no nos es posible atender porque se va quedando atrás, mientras corremos, se arrastra inconscientemente, llevada por la inercia de la mente que olvidó mantenerse conectada al sentimiento, incapaz u olvidada de estar presente, de acogerse.
A veces nuestra energía masculina, activa, se desconecta de la energía femenina, que representa la quietud, la espera, el acogimiento, la escucha profunda, el sentir. Durante mucho tiempo mujeres y hombres nos hemos sentido fuertes y poderosos para tirar hacia adelante con todo, muchas veces solos, sin pedir ayuda, y sin darnos cuenta del estado de agotamiento real del cuerpo y de la  mente, sin ser conscientes de la necesidad de soporte, de acompañamiento. 
Pasamos años viviendo en una carrera que se da así, prácticamente porque así funcionan las cosas, con poco tiempo para el recogimiento y para soltar por un rato el control. 
Desconsideración, ignorancia de uno mismo, falta de respeto al propio cuerpo, a las necesidades que claman atención y cuidado. Otras veces, vamos buscando esos momentos, vamos acercándonos hacia dentro, tenemos la intención de no alejarnos tanto y sin embargo, ese sentir y esa escucha sigue ocurriendo desde el filtro de la mente, con lo que lo que es real, es difícil de encontrar.


En lo práctico, creo que el hecho de no dejar de estar presentes en aquellos momentos en que las ocupaciones no nos permiten parar, ya es un gran logro. No desconectarse de lo que estamos sintiendo, necesitando, aunque haya que esperar. Se podría incluso, tener una libreta para tal fin, donde apuntar aquello que vemos que estamos necesitando, para que no quede en el olvido y ocurra ese distanciamiento o alejamiento de uno mismo. También sería muy positivo guardar unos minutos antes de acabar el dia para no perder la conciencia de ese momento donde tuviste que olvidarte de ti porque otras ocupaciones te requerían, para no dejarte atrás. Cuando durante la vida vas cediendo parcelas, momentos, necesidades, lo que realmente importa es que lo hagas con conciencia, con aceptación, sin olvido, revisando tu proceso, haciendo listas de prioridades, queriendo verte y sentirte, sin resignarse a la falta de tiempo, al descontrol, al excesivo control y al estrés. No perderse de vista, e ir reduciendo esos pasos que vas por delante de ti mismo.


Porque llega un momento que la propia vida te hace mirar, donde ya no puedes más, donde el desequilibrio es tan grande que no entiendes que te está pasando. Quizás has creído todo este tiempo que estabas creando tu vida y la estabas controlando. O de pronto es el momento de soltar ese exceso de control y por un tiempo te sientes desubicado, raro, extraño en tu relación contigo mismo.

En realidad, no podemos con todo. Y cuando somos plenamente conscientes de ello, pedimos ayuda, replanteamos nuestras circunstancias, y hacemos pequeños o grandes cambios, actitudes, hábitos, pensamientos. 

Cuando hemos creído durante mucho tiempo que podíamos con todo, podemos caer en el drama, en forma de enfermedad, estados emocionales difíciles, y reclamar esa ayuda desde la manipulación, reclamando atención, desconectados de nosotros mismos. Durante mucho tiempo no hemos sabido pedir ayuda, frenar, darnos descanso. No hemos sido respetuosos, justos con nosotros mismos y en nuestras relaciones. Quizás podríamos haber estado más presentes dentro, escuchando cómo estabas viviendo cada decisión, gesto, acción.

Caemos entonces en la desconsideración, ignorancia de una misma, falta de respeto al propio cuerpo, a las necesidades que claman atención y cuidado. Es importante no querer dejar de escuchar las más íntimas necesidades, para estar bien, para no caer en los usados patrones de desvalimiento, dolor, pérdida, abandono de una misma.

Cuando afloja esa necesidad de la mente, de control, es cuando podemos ir a abrazarnos, darnos la bienvenida, en cualquier forma que nos sintamos. Sin defendernos y disimular por no poder más, dejando de sostener la inercia, permitiendo vernos y que los otros nos vean en stop, cayendo en la cuenta del olvido que hemos permitido, de la soledad sentida después de la acción permanente. Sin sentirse menos, ni pobres, ni desdichados, sin verse mal, sin creer que hay algo que no funciona dentro de ti. Aprendiendo a parar y a tenerse en cuenta, creando los escenarios más adecuados a tus necesidades verdaderas escuchadas. Respetando el cuerpo, abriéndose a conocer lo que de verdad ha estado pasando dentro de ti todo ese largo tiempo de inconsciencia.

Volver a uno mismo a veces no es fácil, y menos cuando es tu propia vida la que te devuelve al camino. Pero siempre puedes convertir ese momento, esa etapa de tu vida, en una vuelta al respeto sagrado y profundo hacia la vida, a un reencuentro con todas tus partes, con el amor que pusiste fuera y ahora necesita volverse hacia dentro.

Puede ser difícil, ese nuevo sendero interior, casi una muerte sutil, en la que renaces a una conciencia renovada, a una forma de relacionarte única contigo mismo. Esa es la relación más significativa que siempre tendrás en tu vida, la de tu fuera y tu dentro, la de tu mente y tu corazón, la de la vida en tu cuerpo, la de la unión de todo en un único espacio allí, en el fondo de tu alma.





lunes, 26 de septiembre de 2016

Emociones y desequilibrios energéticos

Esta imagen reproduce fielmente cómo podría mostrarse un campo energético al haber sufrido desarraigo, en esta encarnación o en una anterior, haber sido exilado de la propia tierra, posiblemente sin elección y también en personas que han experimentado cambios y pérdidas extremas, cambios que no son por decisión propia sino por obligación, emergencia, etc.
Los centros energéticos se desalinean por completo, dejamos atrás partes de nosotros mismos, y la experiencia de vida se siente vacía, desalentada, sin motivación o con miedo.
Otras veces la percepción del campo energético des de que falta una mitad, literalmente. Es una sensación muy incómoda para los perceptivos, sientes que te falta un trozo del cuerpo. Usualmente es el lado izquierdo, que puede ocurrir cuando hay falta de presencia, cuando uno se ha evadido de la realidad o cuando no puede estar en contacto con sentimientos verdaderos y emociones profundas porque es insoportable el dolor.

Aparentemente estas personas pueden parecer felices, incluso más de lo habitual, y que realmente eso sea así, dada la desconexión con su lado emocional.

Por doloroso que sea, desde el punto de vista vibratorio y del alma, es aconsejable mirar, dejarse sentir, acompañados por un profesional o personas que nos puedan ayudar, sostener, y enfrentar ese dolor. ES difícil,  ojalá nadie tuviera que pasar por situaciones de pérdida, separación, abandono, abuso... pero la belleza que se despierta cuando has elegido vivir la verdad que es, aceptar finalmente, y la fuerza que nace del ser lo que se es, llanto, sufrimiento, dolor, horror, para dejarlo ir, merece que nos acerquemos y descubramos el amor que, invisible, se halla sosteniendo todas y cada una de las experiencias en la vida del cuerpo. 

Al otro lado de la evasión o evitación del dolor, están los campos vibratorios que se han anclado en el drama del sufrimiento. Estas personas se dejan sentir, perciben sus emociones, y en desequilibrio las mantienen, con dificultad para soltar y dejar ir. La fuerza del drama, o dramatización de la emoción, alarga y engrandece los estados, llegando entonces a la depresión, a no poder tomar la fuerza que nace de la aceptación al no conseguir dominar esas emociones.
Cuando hay pérdida del poder de la persona, como puede ocurrir en la depresión, podríamos experimentarlo a nivel perceptivo como si faltara el lado derecho del cuerpo. No se puede salir de la profundidad emocional, tan solo se vive desde ese lado de la vida. Es como bajar al fondo del mar y no conseguir salir y respirar.

Lo idóneo, por equilibrado, es aprender a acoger las propias emociones, sin resistencia. Y acoger es, abrirse a respirar y dejarlas sentir, o sea, no evitarlas. Cuando ocurre el acogimiento, hay digestión y asimilación de la emoción, aceptación, y la posibilidad después de soltar y dejar ir. Si hay resistencia se amplia o alarga el sufrimiento. Si hay evitación, hay falta de presencia y la mente necesita ejercer un control permanente para no permitir sentir.
Una vez sentida la emoción, con su proceso, a la escucha de su origen, de aquello que está mostrando sobre nosotros mismos, podemos conscientemente elegir asentir a lo que es, y eso llevará a la transformación de esa memoria, de esa huella. Y eso potencia  a la persona, le permite mantenerse conectada a su poder personal.

La educación emocional influye mucho en cómo nos manejamos con las emociones. Las emociones en realidad son para sentirlas, respirarlas y dejarlas ir, no para sostenerlas en el tiempo. Esto es lo que nos lleva a la dramatización y  a la perpetuación del rol de víctima.

A esto nos ayudan las técnicas de liberación emocional, métodos como el hoponopono y aprender a respirar para dejar ir las emociones que nos despiertan las diferentes situaciones de la vida. De esto hablaré en otro post.

Ana Villanueva

Facilitadora del estudio del Árbol de la Vida Individual.
Acompañamiento en procesos de transformación.

domingo, 26 de junio de 2016

Año Numerológico 2016, un tiempo para el coraje.

Después de 6 meses de año 2016, me pongo a escribir en relación a las energías del año. En parte, el hecho de haber tardado tanto esta vez, tiene precisamente que ver con los procesos internos que he estado vivenciando y discerniendo. Estamos en un año potente, en el que es preciso cerrar muchas cosas, mucha historia personal,  procesos,  experiencias internas. Un momento para cerrar ciclos, cerrar ya el pasado, dejar atrás lo que nos ha mantenido envueltos y creídos en la densidad, en lo duro, en lo difícil, en lo que cuesta. En el autoengaño, en el dolor, la angustia, la depresión, para ya por fin darnos el merecido reconocimiento de que somos pura luz, vestidos de un cuerpo físico, el más denso aunque igualmente sagrado. Pura vibración,  color y sonido. Unidad y Amor.

Voy a ir poniendo un poco de comprensión a este proceso a través de las Numerología de este año:

Si sumamos los números del año: 2 + 0 + 1 + 6  nos da un 9. Eso quiere decir que estamos, numerológicamente hablando, en un Año 9.  

Sumado al potencial del año 9, estamos experimentándonos este año en un año emocional intenso, a nivel kármico. Esto es así porque  si sumamos al número resultante de la suma de los dígitos de la fecha de nuestro nacimiento, el número 9, volverá a darnos como resultado el mismo número, por eso se le llama al 9 el número transparente.

Por ejemplo, si la fecha de nacimiento es:

30.11.1980 =  3+0+1+1+1+9+8+0 = 23    y      2 + 3 = 5.      Si a este 5 le sumamos el 9

   5 + 9 = 14    y    1+ 4 = 5.

Cuando sumamos  los dígitos del año de nacimiento, llegamos al número kármico personal o a la lección de vida de la persona. Si le sumamos el valor numérico del año, en este caso, 2016 = 9, obtenemos el Año Emocional personal 2016, obteniendo así el mismo número, el número kármico.  ¡Esto sólo ocurre en los años 9!!! 

Experimentar durante un año, en el plano emocional, tu número kármico, es una labor añadida, ya que este número kármico representa aquello que más dificultades tienes para conseguir conocer, dominar y expresar. En este caso además a nivel de las emociones, tarea harto difícil. 
Esto se puede traducir  a nivel vivencial práctico, en que te sea más difícil dominar las emociones o incluso comprender las circunstancias que estás viviendo o cómo te estás sintiendo. Puedes sentir que no sabes cómo hacer para manejarlas, encontrar la tranquilidad, o también puede ser que la experiencia emocional esté predominando sobre el resto de tu vida. Que los estados emocionales estén envolviendo el resto de tus asuntos.

Resultado de imagen de farol encendido
Junto con esto, estamos disfrutando y conociendo de la vibración de un año 9. El 9 es un momento lento, un momento para volverse hacia uno mismo y dar reconocimiento a la brillantez que uno es. Es una vibración que te hace mirar dentro, para que, a pesar de la oscuridad que puedas encontrar en el mundo, te descubras como guía luminoso aquí en la tierra. Descubrirás este año que tus pasos son seguidos, que dejas huella, que eres único, que la luz sigue encendida aunque a veces cueste mucho verla.


Para colaborar más en este aprendizaje, el universo nos muestra un número oculto extraído del año, 2016: 2 + 0 + 16 = 18/9.

Pues bien, el número 18 nos habla de las emociones fuertes, aquellas que son difíciles de controlar, la densidad emergiendo para ser vista, transformada y dejada atrás. El 18 nos muestra dónde está el drama en nuestra vida, para que podamos ser conscientes de ello y alzar el vuelo, dejando de creer que solo somos eso, dándonos un impulso para salir del hábito al sufrimiento. Reconectar con nuestras frecuencias más bajas, rabia, venganza, envidia, lujuria, así como la desvalidez, el olvido de uno mismo, nos permite hacernos conscientes de esa parte de nosotros mismos, de nuestras grabaciones y huellas, aceptando que todo eso forma parte de nuestro plan de vida. 

Estamos en una cultura donde hasta hace poco no se nos ha educado en una visión luminosa y verdadera de nosotros mismos.  En la que el hacer es prioritario al no hacer. En la que el reconocimiento, cuando no llega del exterior, no existe. En el que vales en función de lo que se ve a través de tu exterior y no de quien hay ahí dentro.  En el que se valora el esfuerzo hasta la enfermedad y se desprecia la quietud, la receptividad y la espera. 
Por eso este es un gran año, lleno de oportunidades para abrir bien los ojos en la oscuridad y darte cuenta de que brillas, que has estado ahí resplandeciendo todo el tiempo. Un año para echar una mirada a tu historia de vida y apreciar todo, lo mucho que has conseguido, los pasos que has dado, el amor que has puesto, no importa el resultado, sino ese camino recorrido día a día en el que has hecho pequeñas grandes cosas, aunque otros no las hayan visto.

¿Sabes una cosa? Cuando morimos, cuando la persona muere y hace su transición, después de un tiempo hasta que despierta en ese traspaso, lo primero que hace es sorprenderse de la luz que ha sido siempre, y se reconoce como tal. Y ese es el gran momento, el instante en que ese ser deja atrás la experiencia física para continuar la vida en otra forma. La vida es ese túnel que visualizamos oscuro, no porque no sea luminosa, sino por la falta de consciencia de esa elevada vibración que somos una vez que aterrizamos en el cuerpo físico y conectamos con la densidad  de lo ocurrido en el planeta.

Resultado de imagen de la luna y el mar
Así, estamos en un año 9 con una vibración oculta 18. Si el 9 corresponde al noveno arcano mayor del tarot, el Ermitaño, el 18 corresponde al arcano de la Luna.  Es importante  meditar la carta de la luna siempre junto con la del Sol. Experimentar la luna sin el sol es entrar en unas profundidades del inconsciente que nos pueden dejar atrapadas en lo denso, en los miedos, en las inseguridades, desvelando frecuencias de verdadera locura, dolor, angustia, todo eso que vibra aquí en el planeta, resultado de tanto tiempo de experimentarnos en una baja dimensión, en el sufrimiento. 

Es importante entonces cuando sientas que estás en contacto con emociones intensas, tristeza, rabia, nostalgia, miedo, impotencia, ira, ser consciente de que quizás estés experimentandote como reflejo de las emociones del entorno, que al mismo tiempo te permiten descubrir tus propias huellas emocionales, heredadas, traídas del pasado. Es el momento de darles reconocimiento y de plantearte qué quieres crear en tu vida y desde donde quieres crearla. 

Para las mujeres es un año para descubrir todo lo que llevan guardado en su útero, su dolor, su exigencia, el abuso, individual y colectivo y aprender a amarse a ella misma plenamente. Por eso es también posible que se sienta más irascible o temerosa o que se despierten miedos desconocidos, sintiendo que necesita estar a la escucha de sí misma, para poner luz sobre cómo ha estado viviendo hasta el momento presente.

Es un año para conocerse en profundidad y llegar a dar comprensión a todo aquello que no acabas de entender, de ver, de sanar. Es un momento lento y de profundidades inexploradas, lo más denso mostrándose,  para que le demos reconocimiento, lo aceptemos, lo toleremos y soltemos, sin quedarnos atrapados en la densidad, elevándonos hacia la expresión más elevada y luminosa de nosotros mismos. 


Obsérvate, sin juicios, permitiendo, tomando distancia de las vivencias, confiando y dando tiempo. El puzzle se completará, aunque ahora incluso creas que has perdido algunas piezas...

Exprésate, deja salir. Baila, canta, mueve, teatraliza lo que te pasa, diviértete. Comunícate con el cuerpo, siente y disfruta de la sexualidad, y sutilízala hasta descubrirte una con el universo.

Este es un tiempo para el CORAJE, necesitarás confianza y paciencia. Experimentar la densidad de la materia no es fácil. Recuerda que lo único que está pasando es que se nos está mostrando todo aquello que durante siglos hemos creído que somos, aquello con lo que nos hemos identificado, olvidándonos de nuestra brillantez, del ser luminoso y esencial que en realidad somos y que precisamente el propósito que traemos a la materia es salir de la trampa de creernos solo materia y alzarnos a la vivencia de ese ser alado que se desprende de todas esas frecuencias y aprende a amarse tal y como es, perfecto sin condiciones. Algo que requiere especialmente coraje.

Cuando vaya terminando este año, para unos antes y para otros después en función de su fecha de nacimiento, vamos a descubrir que todo es un JUEGO, un juego al que hemos jugado sin saberlo, porque ese era el requisito previo, poder despertar todo el potencial de cara a salir de la trampa de lo denso, de las ataduras, de la falta de libertad. Cuando acabe el año habremos aprendido las reglas de ese juego, e incluso podremos reírnos con facilidad y comprender la vida sin drama, sin urgencia, sin la presión del tiempo. Habremos aprendido a apreciar toda nuestra belleza, todo lo bueno, y la de los otros, y, una vez  hayamos reconocido lo valiosos que somos y la importancia de estar vivos, podremos dar reconocimiento a la vida y también a los otros, sutiles o no, espejos de nuestra realidad.

26/6/2016

Puedes seguirme en mi facebook: Ana Villanueva Arbol de la Vida. 

Si quieres encargar tu Estudio Numerológico, para conocer cómo todas estas vibraciones se están manifestando en tu vida, de manera presencial  o vía skype, no dudes en escribirme a
ana.villanueva.quilez@hotmail.com, para consultarme o ampliar la información que necesites.



martes, 31 de mayo de 2016

I CHING, Hexagrama 31

HOY, DIA 31, Hexagrama 
EL INFLUJO, EL CORTEJO
Hien
Sobre la Montaña hay un Lago,
La imagen de la Influencia,
Así el Hombre Superior,
con su receptividad,
deja que los hombres
lleguen a él.

Un influjo está a punto de suceder, un acontecimiento inesperado que desafiará nuestra estabilidad interior.

El hombre superior anima a que se le acerquen en virtud de su disposición receptiva.

El influjo sobre los demás no debe manifestarse de manera premeditada.

Un influjo tranquilo y continuo, ejercido por una personalidad fuerte e independiente, involuntariamente, ocasiona que otros "respondan con alegría y regocijo".

Este hexagrama nos aconseja mantenernos humildes y libres, que es la manera de estar receptivos a los buenos consejos. Sin la pretensión de saber más que los demás.

Cuando intentamos mantener nuestra mente abierta en relación a los otros, eliminando nuestra predisposición a juzgar, ejercemos un efecto creador. Abandonando nuestras opiniones personales y sentimientos, eliminamos las tensiones de las situaciones negativas en nuestras relaciones e incluso la invertimos. Esta actitud, ayuda a mostrarse a la naturaleza superior de la otra persona.

Por otro lado, una actitud serena y receptiva, atrae, por eso este hexagrama también se refiere al cortejo y a los noviazgos.
"La clase de atracción correcta no implica seducción: el ejemplo dado es el del sabio, cuya influencia serena y constante estimula a otros a que se le acerquen."

Con este hexagrama finalizamos nuestro recorrido por el mes de Mayo. Día a día hemos conectado con las vibraciones del hexagrama correspondiente, recibiendo conocimiento sobre cómo funciona la vida y todas las cosas en el universo.

Si habéis pintado hexagramas, si los habéis meditado o respirado en los chakras, si los habéis colocado debajo de la almohada, seguro que os habrán llegado y ayudado en vuestro proceso de transformación. Creo que, con solo pintarlos, ya habréis tenido una experiencia muy positiva.



¡ Y  ATENCIÓN!!!
Si has seguido durante este mes de Mayo que ahora acaba,  los 31 primeros hexagramas del libro del I Ching, ahora tienes la oportunidad de conseguir un descuento muy interesante en el Árbol de la Vida de la Cábala. (Puedes encontrar información en la Sección del blog del Árbol de la Vida.)

Mis seguidores sabéis que. de tanto en tanto, hago una Promoción en el estudio  del Árbol Individual que siempre tiene mucho éxito.
Si me has enviado alguna pintura o dibujo, foto, escrito, relacionado con algún hexagrama, ya tienes el descuento.
Hay personas que me han enviado correos agradeciendo la sabiduría del I Ching. Vosotras también tenéis el descuento.
Quienes antes de mañana día 31 de Mayo a las 24h. me enviéis algún comentario, en el blog, en facebook, por correo, foto o pintura, obtendrán también el descuento.
También os pido que me enviéis por correo un comentario explicándome en qué os ha ayudado seguir día a día la sabiduría del I Ching.

Algo más.....si hacemos tu estudio individual del Árbol de la Vida, incluso la renovación, también os pido que, unos días después de hecho, me contestéis a unas preguntas, muy sencillas, sobre lo que ha significado el Árbol de la Vida en vuestra vida, en vuestro proceso personal.

Si te has hecho recientemente el estudio, puedes regalar el Árbol a tu pareja, a tus hijos, amigos, etc. 

La Promoción tendrá lugar entre el 27 de Junio y el 27 de Julio.

Creo que esta es una bella oportunidad para agradecer vuestra atención y seguimiento, y de seguir disfrutando de este proyecto lleno de sentido que es la Vida.

lunes, 30 de mayo de 2016

I CHING: Hexagrama 30

HOY,  DÍA  30,  HEXAGRAMA  

                                                      Li.-

LA  CLARIDAD, LO ADHERENTE,  EL  FUEGO

Este hexagrama, como el anterior, es un signo doble:


 El trigrama Li,

                                                 _________
                                                 ___      ___
                                                 _________

significa “estar adherido a algo” y “claridad”.

Lo Creativo      __________

ha aceptado dentro de sí a la línea central de lo Receptivo.  ___    ___

De este modo se genera Li. Su imagen es el Fuego, que carece de forma determinada.




Así como el Agua desciende del Cielo, el Fuego flamea desde la Tierra. Mientras Kan, el Agua, representa el alma encerrada en el cuerpo, Li significa la naturaleza transfigurada.
Lo oscuro o yin, se ha adherido a lo claro, yang, aumentando aún más la luminosidad de este último. Al irradiar luz, lo claro necesita de perseverancia interior para no quemarse íntegramente y así poder dar permanentemente luz.

Todo aquello que ilumina para dar luz permanente, depende de algún objeto al cual se halla adherido. Así, el Sol y la Luna están adheridos al Cielo; el trigo, los árboles, se hallan adheridos a la Tierra. También la claridad doble del hombre con vocación se ha fijado en lo justo; gracias a ello puede dar estructura a su mundo.

Este hexagrama habla de la docilidad, de la necesidad de cultivar en uno mismo esta cualidad, y de la dependencia voluntaria de la  Armonía Universal que nos lleva a lograr la claridad.


La claridad se eleva dos veces:
La imagen del Fuego.
Así el Hombre Superior
alumbra las cuatro partes del mundo
gracias a la continuidad de esta claridad.

Cada uno de los dos trigramas que componen este hexagrama, representa al Sol en su curso diario. De manera que aquí encontramos una actividad repetida del Sol. Se refiere a la acción temporal de la luz. El Hombre Superior continúa la obra de la naturaleza en el mundo de los hombres. Con la claridad de su ser hace que la luz se propague, penetrando más y más en el ser humano.

Al mismo tiempo que el hexagrama 30 habla de la claridad, habla del desapego que necesitamos para ver las cosas moderadamente y adherirnos así al poder de la verdad que habrá de emerger, aunque no la percibamos aún.

La claridad, como el fuego, sólo puede perdurar si se adhiere a algo que no se consuma fácilmente. Lo inextinguible es la verdad universal y lo descubrimos cuando nos adentramos en el estudio del I Ching.


“La única visión clara, es a la que nos abrimos cuando aceptamos, que todas las dificultades de nuestra vida son necesarias para crecer como personas,
para acercarnos paso a paso a nuestro espíritu,
 al Ser que nos ilumina permanentemente
 mientras nos oscurecemos pretendiendo entender el cosmos,
la propia vida.”